Diana MANZO/Corresponsal
JUCHITÁN, Oax., (#página3.mx).- La falta de insumos que van desde gasas, jeringas aunado a medicamentos como el paracetamol o antibióticos como ceftriaxona, levofloxacino y cefotaxima, sin olvidar la obra inconclusa de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatalaes (UCIN) y cuatro compresores del clima en el área de quirófano entre muchas cosas más; son causas del paro de labores en el Hospital civil “Macedonio Benítez Fuentes” que cumplió mes y medio.
El fin de semana un paciente bebé de la localidad de San Pedro Tapanatepec no pudo ingresar a este nosocomio a la UCIN por falta de espacio, debido a que la obra de remodelación de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) que comenzó a finales de marzo no avanza y solo lleva un 20 por ciento.
El pasado 13 de junio, el delegado sindical del hospital, Juan Orozco Moreno, informó al personal médico, administrativo y de enfermería que suman 400 personas, la situación agonizante de la unidad médica por lo que la decisión fue cerrar la atención a consulta externa y solo atender urgencias y hospitalización.
“Más de 200 cirugías han sido reprogramadas, sabemos de la necesidad de la comunidad, pero no podemos operar en un quirófano donde sus cuatro compresores de clima están descompuestos, los SSO nos informaron que son especialistas extranjeros los que los repararan, pero no han llegado, de esto estamos hablando hace dos meses”, informó.
El hospital civil de Juchitán fue fundado el 16 de octubre de 1991, y actualmente su demanda se ha duplicado, cuando sólo cuenta con 60 camas y en sus jornadas normales atiende hasta 500 consultas diarias a pacientes de los 42 municipios aledaños, además de localidades limítrofes con Veracruz y Chiapas.
Este edificio de salud atiende a pacientes en consulta externa y urgencias, cuenta con nueve especialidades entre ginecología, pediatría, cirugía general, oftalmología y hasta nutriología, además de brindar servicio de Rayos X, laboratorio, puesto de sangrado, mastografía y una Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.
Familiares de pacientes que llegan a urgencias tienen que adquirir medicamentos básicos como el paracetamol y antibióticos como ceftriaxona, levofloxacino y cefotaxima que en farmacias de medicamentos genéricos llegan a costar 300 pesos por caja, y un enfermo puede llegar a utilizar entre siete y diez dosis.
El responsable del área de pediatría del Hospital General, el médico Luis Alberto Sánchez Orozco, explicó que viven una situación crítica por falta de conclusión de la obra de la UCIN, primeramente porque las dos camas habilitadas para pacientes graves se trasladaron al cubículo de Pediatría, aunado a los seis del área de pediatría, es decir todos los pacientes neonatos conviven sin espacio.
Al recorrer el área de pediatría pudo observarse la gran hazaña que realizan las enfermeras y los siete pediatras de esta unidad, los cuales cuidan a cuatro pacientes recién nacidos que deben utilizar incubadoras pero están sin espacios y con los equipos casi encima de ellos.
