La realidad es tan brutal y la documentación que hay detrás de la novela tan exhaustiva que todo corría el riesgo de no ser creíble.
Es decir, de una manera u otra todos estamos atrapados por las drogas”.
“Son los verdaderos héroes”, asegura Winslow, que ha dedicado la novela a decenas de periodistas asesinados durante los últimos años en México.
Don Winslow no podría ir tranquilo por el mundo dando estos titulares si no se hubiera pasado 16 años de su vida inmerso en el mundo criminal de las drogas, como testigo, levantando acta.
Odio la novela enigma, donde al final ha sido el mayordomo y todo el mundo es tan limpio.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/10/06/actualidad/1444148042_795895.html
