Los protagonistas son un grupo de piratas informáticos y sus víctimas: el Comité Nacional Demócrata, la campaña de Clinton y una organización demócrata del Congreso.
Tanto la campaña de Clinton como después el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, indicaron esta semana que Rusia era responsable del ataque casi con total seguridad.
La campaña confirma así el ataque, pero niega que los piratas informáticos robaran sus datos, como ocurrió en el caso del Comité.
El sospechoso en esta historia es el Gobierno ruso y el actor secundario es el candidato republicano, Donald Trump.
A través de un comunicado, la organización de Clinton ha explicado que los hackers “tuvieron acceso” al programa empleado tanto por sus sistemas informáticos como por el Comité Nacional del partido.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/30/estados_unidos/1469843264_828871.html
