En suma, hay alternativas para hacer frente a la coyuntura económica actual que no pasan por las tradicionales medidas recesivas del recetario neoliberal.
Pero el gobierno federal sí está en condiciones de emprender un viraje en la política económica a fin de fortalecer y dinamizar el mercado interno en lugar de dictar medidas que inciden en su contracción.
Ello muestra la fragilidad de las promesas gubernamentales y del Banco de México en el sentido de que tal devaluación no habría de traducirse en un incremento de la inflación en el país.
El secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso, anunció ayer un nuevo recorte al gasto público, “empezando por Pemex”, en el marco de un “ajuste preventivo” obligado por los bajos niveles de las cotizaciones internacionales de petróleo y lo que llamóla volatilidad y aversión al riesgo que existe con respecto a los mercados emergentes.
Es cierto que las autoridades económicas nacionales no tienen bajo su control las variables internacionales que han incidido en la caída de las cotizaciones del crudo –y, por ende, en una considerable reducción de los recursos fiscales– ni los quebrantos experimentados por el peso mexicano en los mercados cambiarios.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/02/09/editorial-economia-hay-alternativa-7468.html
