“Temer ha dicho que no va a cortarlo, así que habrá que confiar, el Bolsa Familia ayuda mucho a los políticos.
La crítica alimenta el prejuicio recurrente entre la élite brasileña que afirma pagar impuestos para que el beneficiario del Bolsa Familia pueda pasar el día bajo la sombra de un árbol sin hacer nada.
“El Bolsa Familia, indirectamente, se convirtió en una herramienta para conseguir votos y es lo suficientemente importante como para que nadie quiera a acabar con él”, afirma Wilson Massone, de 44 años.
La realidad en el nicho electoral del PT es que, a pesar de los posibles fraudes, hay familias que pasan hambre, viven en casas de barro construidas en terrenos baldíos y su único sustento es el Bolsa Familia.
“El nuevo Gobierno tiene que cortar muchos gastos y eso va a perjudicar a los más débiles.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/14/america/1463256367_499083.html
