El pago que Benjamín Serment Rosique y su novia dieron a los asesinos por matar a sus padres, fue de 200.000 pesos (10.300 dólares), según la fiscalía.
Esta sucesión de hechos despertó suspicacias entre los investigadores, que se agudizaron con la declaración de la esposa del cineasta, la también realizadora Adriana Rosique.
La hipótesis más fácil era un suicidio por el impacto que le causó el violento asesinato de su esposo, pero nuevamente, Benjamín Serment se contradijo en sus declaraciones.
Se presumió suicidio hasta que la fiscalía confirmó que se trataba de un parricidio: el hijo de la pareja de cineastas los mandó matar junto con su novia, aparentemente para cobrar un seguro de vida.
Junto a él estaba su hijo, quien solo sufrió una “leve lesión”, según el fiscal de la Ciudad de México.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/04/mexico/1475534404_937506.html
