En esa competición ideológica radicalizada frente a Al Qaeda, ISIS también castiga a las potencias suníes que rivalizan por el liderazgo regional como Turquía y Arabia Saudí.
Compitiendo por ganarse la lealtad de la miríada de grupos yihadistas, ISIS suma a su guerra local y global un tercer frente a través de proxies.
Y si se le expulsa físicamente de Irak o Siria, otro ISIS bajo otra forma vendrá a ocupar su lugar”, advierte Yahia.
En Siria, el ISIS pierde terreno y efectivos.
En Irak, el Ejército nacional recuperó la estratégica localidad de Faluya, expulsando al ISIS y abriendo el camino para hacerles frente en Mosul.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/04/actualidad/1467646721_250451.html
