El respaldo de Sanders a Clinton fue inequívoco: “Cualquier observador objetivo concluirá que, basándonos en sus ideas y su liderazgo, Hillary Clinton debe ser la próxima presidenta de Estados Unidos”.
La delegación de cada Estado repartió sus votos entre Clinton y Sanders, en función de los resultados de estos Estados.
Por contraste, la convención del Partido Demócrata en Filadelfia (Pensilvania) debía ser una fiesta de unidad y reconciliación.
Es discutible que estas maquinaciones tuvieran un efecto notable: Clinton obtuvo más de tres millones de votos más que Sanders.
A las 18.39, hora local, Clinton alcanzó la mayoría de delegados para ser la candidata que se enfrentará a Trump el 8 de noviembre.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/26/estados_unidos/1469568156_563514.html
