Jaime Guerrero
OAXACA, (#página3.mx).- En medio de conatos de bronca, acusaciones de fraude e intentos de reventar la sesión de Consejo Estatal Electivo, José Antonio Estefan Garfias fue electo como candidato a la gubernatura del estado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para las elección del 5 de junio.
Con 164 votos a favor, el ex secretario de Vialidad y Transporte en la feneciente administración y ex priista fue ratificado como abanderado del PRD y en consecuencia de la alianza Con Rumbo y Estabilidad para Oaxaca (CREO) integrada con el PAN y PT.
En tanto, el senador Benjamín Robles Montoya obtuvo 75 votos.
Bajo un ambiente tenso, fue necesaria la intervención de la secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), Beatriz Mojica Morga, ante los roces verbales y físicos de los simpatizantes de José Antonio Estefan Garfias y Benjamín Robles Montoya.

En todo momento al policía estatal implementó un fuerte operativo de seguridad ante la presencia de porros y hechos violentos que se presentaron en las primeras horas de la sesión.
La tensión y violencia llegó al grado de que el ex líder el PRD Amador Jara advierta al coordinador de los diputados locales del sol azteca, Jesús López Rodríguez que «le partiría la madre».
Y es que el legislador local se acercó a empellones al pie de la mesa directiva cuando iniciaba el conteo de votos.
López Rodríguez apoyó a Robles Montoya y Jara a Estefan Garfias. El incidente no pasó a mayores.
Pese a ello, las y los perredistas ejercieron su derecho al voto en una extensa jornada electiva que culminó 10 minutos antes de las 12 de la noche.
En una primera votación las y los consejeros, con 165 a favor, se descartó que el candidato a gobernador saliera por el método de encuesta y en cambio se privilegió el Consejo Estatal Electivo, 45 militantes votaron en contra.
Al grito de «fraude», «fraude», «fraude», el grupo afín al candidato perdedor Benjamín Robles Montoya anunció que acudirá ante los órganos correspondientes para impugnar.
En una segunda votación los y las consejeras depositaron (previo llamado con credencial de elector en mano) en dos urnas sus votos de forma universal y secreta para elegir al candidato.
Uno a uno fueron contados los votos a favor de Estefan Garfias y Robles Montoya.
Al final, fue delatado vencedor Estefan Garfias, recibió su constancia de manos del dirigente estatal del PRD, Carol Antonio Altamirano, y posteriormente rindió protesta.

Jesús Romero López, coordinador de campaña del senador de la República, cuestionó las prácticas antidemocráticas puestas en marcha para imponer a Estefan Garfias.
Aseguró que Robles Montoya tenía 85 votos de consejeros y consejeras de un padrón de 243 y que se habían inflaron con 8 consejeros y consejeras.
Anunció entonces que impugnarían la designación de Estefan Garfias ante los órganos jurisdiccionales.
A su vez, Raymundo Carmona Laredo, presidente de la Mesa Directiva, celebró la civilidad de sus compañeros delegados para llevar a cabo un Consejo Estatal apegado a la ley y los estatutos internos.
Apuntó que en total 240 Consejeros fueron registrados bajo la supervisión de la Comisión Nacional Electoral quien vigiló la instalación de urnas y la votación.
Carmona Laredo, Presidente de la Mesa Directiva del Consejo Estatal del PRD, sostuvo que nunca hubo una renuncia de ningún candidato, por lo que llegaron a la recta final del proceso electivo los dos aspirantes: José Antonio Estefan Garfias y Benjamín Robles.
En su mensaje, el líder nacional del PRD, Agustín Basave, llamó a la unidad y pidió a Estefan Garfias abrir espacios a Robles Montoya y los grupos que lo respaldaron.
Reconoció que existieron escenarios difíciles y le hubiera gustado un proceso más terso. De paso, reprobó la violencia.
