Jaime GUERRERO
OAXACA, (#página3.mx).- Empresas inglesas, estadounidenses y hasta francesas, propietarias de principales marcas de tequila existentes, presionan al gobierno de México a pasar por alto la consulta a los campesinos e indígenas y aprobar la NOM-199, denominada “Norma Anti Mezcal”, reveló la diputada federal del PRD, Karina Barón Ortiz.
Con documentos en mano, exigió a la Secretaría de Economía y a la Comisión de Mejora Regulatoria a efectuar la consulta a que tienen derecho los pueblos y comunidades indígenas, de acuerdo los tratados internacionales, y al mismo tiempo, a reconsiderar y en su caso retirar dicha norma.
La legisladora federal oaxaqueña, criticó que los tequileros, los cerveceros y hasta los industriales extranjeros pretendan tomar decisiones en torno al mezcal, y no quienes lo producen y viven de su comercialización.
La legisladora federal presentó ante la Cámara de Diputados, un punto de acuerdo en defensa de los Mezcaleros de Oaxaca, para echar abajo a la que bautizó como “Norma Anti Mezcal”.
Esa Norma Oficial Mexicana (NOM-199) fue publicada el pasado 29 de febrero en el Diario Oficial de la Federación y, entre otras cosas, pretende prohibir el uso de la palabra ‘Agave’ para todas aquellas bebidas que aun siendo procesadas al 100% con esta materia prima, se produzcan fuera de las denominaciones de origen.
Además, propone como nombre genérico de las mismas un nombre distinto (komil), palabra sin referente alguno para los destilados de agave que comercializan desde hace siglos por decenas de miles de productores artesanos de mezcal.
“En Oaxaca y en otras entidades, el mezcal es una bebida de enorme importancia comercial y cultural, de cuya producción dependen miles de familias, principalmente indígenas y campesinas, por lo que cualquier decisión que se tome en relación al sector, es necesario consultarla y consensarla con la gente, nuestra gente”, demandó.
El contenido de la NOM-199, explicó Karina Barón, perjudica seriamente a los indígenas y campesinos de su estado, para favorecer a otras industrias como la tequilera.
“Yo no tengo nada en contra de los tequileros, pero es claro que pretenden frenar el franco ascenso en el mercado que tiene hoy el mezcal, la bebida oaxaqueña por excelencia. Pero además, pretenden hacerle el juego a los extranjeros que hoy son dueños de las empresas tequileras más pujantes”, señaló.
