Cuando el ex presidente Jimmy Carter viajó a La Habana, en mayo de 2002, asistió a un juego de beisbol de estrellas cubanas.
El presidente Obama podría tener una oportunidad similar este mes, cuando se convierta en el primer presidente en 88 años en visitar Cuba.
Así como el ping-pong pavimentó el camino para la apertura de Richard Nixon a China, la diplomacia del beisbol debería ayudar a allanar el camino político para el histórico viaje de Obama a Cuba.
Los cubanos querían jugar a la pelota, le dijo Kuhn a William Rogers, asistente principal de Kissinger para América Latina.
Estamos muy emocionados , tuiteó el consejero adjunto de Seguridad Nacional Ben Rhodes, de… fortalecer vínculos entre nuestros dos países a través del amor y la pasión por el juego del beisbol .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/19/opinion/022a1mun
