Como los acontecimientos han demostrado, esta lógica resulta contraproducente pues, incluso si los actuales esfuerzos bélicos condujeran a largo plazo al aniquilamiento del EI, el costo en vidas de inocentes en las naciones occidentales invasoras resulta inaceptable.
De manera evidente, Occidente repite ahora errores del pasado reciente, como ocurrió cuando con el involucramiento en la campaña estadunidense contra Al Qaeda, el cual se saldó, además de la muerte de miles de civiles inocentes en las naciones ocupadas, con los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid y el 7 de junio de 2005 en Londres.
El anuncio del incremento de la participación belga en los esfuerzos bélicos liderados por Estados Unidos en Siria e Irak se produjo tras una reunión entre Michel y el secretario de Estado John Kerry, quien afirmó que el territorio bajo control de la organización islamita se está reduciendo día a día , mientras sus líderes están siendo diezmados, sus fuentes de financiación están desapareciendo y sus soldados están huyendo .
Pareciera, por las declaraciones citadas, que los líderes occidentales permanecen reacios a reconocer que, pese a su autoproclamación como Estado y califato , el EI es una red cuya fuerza trasciende al control estrictamente territorial: de otra manera, no se explica que un grupo supuestamente en vías de desaparición haya coordinado un golpe quirúrgico por su contenido simbólico: la capital belga es sede de las principales instituciones de la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/03/26/editorial-europa-ante-el-ei-repensar-la-estrategia-1061.html
