Hitler, Mussolini y Bandinelli (a la izquierda del alemán), durante la visita del Füher a Italia en 1938.
Hacía falta alguien que acompañara a Hitler y Mussolini en la visita del Führer por el Lacio y la Toscana.
Cualquiera sabe que Mussolini e Hitler siguieron vivos y aprovecharon para cometer las peores atrocidades que el siglo XX recuerde.
Mussolini, según Bandinelli, no tiene interés ni conocimiento, tanto que mira desesperado a su guía en busca de ayuda ante los comentarios de Hitler.
Al menos, Bandinelli aprende una lección: en 1940, en su regreso a Florencia, Hitler pide el mismo guía.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/29/actualidad/1472463183_424781.html
