Diana MANZO/ Corresponsal
JUCHITÁN, Oax., (#página3.mx).- El olor intenso a combustible ocasionado por el derrame que provocó abrir una toma clandestina la madrugada del sábado en el poliducto 16 en una zona despoblada de la comunidad de Piedra Blanca que pertenece al municipio de San Juan Guichicovi, en el Istmo de Tehuantepec, ocasionó que habitantes de este lugar fueran evacuados al refugio temporal de su localidad.
De los 180 habitantes de Piedra Blanca, 60 fueron llevados al refugio temporal en San Juan Guichicovi y el resto prefirieron ubicarse con sus familiares. Tres mujeres embarazadas fueron llevadas de urgencia al hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) porque presentaban síntomas de hidrocarburismo.
El delegado Regional de Protección Civil, Tore Knape Macías, dijo que el fuerte olor ocasionó que las familias no pudieran conciliar el sueño, por lo que llamaron de inmediato a las autoridades de Protección Civil municipal y estatal así como elementos de las Policías federal y del estado.
En julio pasado, en la localidad de Paso Guayabo, Matías Romero y también en este lugar se registraron dos derrames ocasionados por una toma clandestina que obligó a autoridades federales y municipales a cerrar la vialidad durante seis horas y también a realizar la evacuación correspondiente.

Campesinos y ganaderos que han resultado afectados por la fuga de gasolina en esta zona desde hace cinco años aseguran que el año pasado y este 2016 han visto varios episodios, sin que Pemex cumpla con su responsabilidad e indemnización.
Hasta el momento las familias no han regresado a sus hogares debido a que aseguran que aún es fuerte el olor que perciben.
“No podemos volver, el dolor intenso de cabeza es insoportable, parece que todo huele a gasolina, la comida y el agua saben igual, exigimos y pedimos a Pemex que se responsabilice porque las tomas clandestinas, el robo de gasolina nos afectan, dañan parcelas, potreros y nuestro medio ambiente, es urgente que hagan algo”, concluyeron.
