El dilema al que hace frente la política española, tras diez meses de parálisis, se convierte en un desgarro interno en lo que afecta a los votantes socialistas.
Con el PSOE en manos de una gestora y sin candidato electoral, la mayoría de los votantes socialistas ha llegado a la conclusión de que lo conveniente para el partido es que se permita un Gobierno en minoría del PP.
Y, sin embargo, esos mismos votantes asumen que unas nuevas elecciones podrían ser letales para el PSOE, un partido que está en medio de la crisis interna más grave de las últimas décadas.
El 66% de los electores totales es contrario a que se celebren unas terceras elecciones.
Son ahora más, un 59%, los que confían en que se llegue a alguna solución que aleje el fantasma de nuevos comicios.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/10/15/actualidad/1476552569_244175.html
