A través de Facebook contactó a los otros dos chicos, que son primos y todavía no han sido detenidos.
La madre del mayor es policía y los dos vivían en frente de la casa de las víctimas.
El crimen se cometió en el barrio San Miguel Teotongo, conocido como El Hoyo, en la delegación de Iztapalapa.
Robó 20.000 pesos del domicilio porque, según declaró, quería comprar armas y formar su banda de sicarios.
Los chicos estaban haciendo lo que veían: el crimen puso a muchos ciudadanos ante el espejo de la ultraviolencia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/09/mexico/1462809633_806480.html
