Pintan bastos para el presidente de Guatemala, Jimmy Morales, menos de nueve meses después de llegar al poder.
Tanto el hijo como el hermano de Morales cumplieron con su primera declaración y desde las primeras horas de ayer no pueden abandonar el país.
En sus apariciones públicas, Morales luce cansado, hasta el extremo de quedarse dormido en una reciente presentación presupuestaria.
La ciudadanía aguarda aguarda la forma en la que el mandatario manejará el control de daños por estos escándalos.
Un gesto inusual en un país donde tradicionalmente se utiliza el poder para encubrir a familiares o amigos involucrados en hechos anómalos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/15/america/1473958744_260585.html
