Sin embargo, el pleno de esa misma Corte concluyó un año más tarde que la familia Hernández no podía ampararse en la Constitución estadounidense para presentar su demanda.
El caso abrió en Estados Unidos una dura disputa judicial acerca de la jurisdicción y los derechos de la víctima aunque no tenga la nacionalidad estadounidense.
Un juez local desestimó los cargos por una cuestión de soberanía, al considerar que Hernández es mexicano y estaba en territorio de su país cuando murió.
La familia de Hernández demandó a varias agencias del Gobierno estadounidense.
La bala que lo mató fue disparada desde el lado estadounidense por un agente de la patrulla fronteriza, Jesús Mesa, que hacía su ronda en El Paso (Texas).
Fuente original: La Justicia estadounidense discute la competencia de los agentes fronterizos | Estados Unidos | EL PAÍS
