La peor combinación posible, según conviene, en su despacho de Casa Guerrero, el gobernador: “En Michoacán queman vehículos, los atraviesan y se van; aquí bloquearon los taxistas con sus automóviles”.
Dicho de otro modo, los ciudadanos que alcanzaban a atravesar un bloqueo tampoco podían seguir su viaje porque, sencillamente, no había transporte.
La Autopista del Sol, áurea herencia salinista, y la ciudad entera sufrieron ocho horas de bloqueos protagonizados por comunidades de la Sierra y transportistas locales.
Ni en sus mejores tiempos habían armado tal desmadre la coordinadora magisterial o los ayoptzinapos, si uno lo dice en las palabras del gobernador Héctor Astudillo.
El jueves pasado esta ciudad fue un caos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/05/02/astudillo-liberar-a-detenidos-ya-es-un-asunto-federal
