El Ejecutivo comunitario propone homogeneizar el grueso de las condiciones en los 28 países miembros y rebajar algunos requisitos que dificultan su utilización.
Los dos grandes grupos políticos a los que pertenecen la mayor parte de gobernantes europeos suscriben esta urgencia de destinar fondos a África.
El marco nuevo, pese a todo, no llega a proponer una tarjeta europea única y reconocida en los 28 países comunitarios.
El fondo fiduciario constituido tras la cumbre con los países africanos, celebrada en Malta el pasado noviembre, constituye un buen ejemplo.
Hasta la fecha solo faltan 136 millones para completar esa cantidad, frente a los más de 1.700 pendientes del fondo fiduciario africano.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/07/actualidad/1465311941_868707.html
