No hay que confundirse: las personas que vinieron a la marcha no lo hacen por las mismas razones.
La marcha conecta mundos distantes, como si la sanguinaria crisis que vivimos nos hubiera igualado en la sensación de fragilidad.
La mega marcha también es la oportunidad para las más variadas organizaciones de expresar su músculo.
Agradecen al pueblo de México y reconocen que el corazón de la gente es tan grande, que tiene espacio para recibir su dolor.
El grupo de familiares de los 43 estudiantes desaparecidos es una suerte de llovizna que a su paso va sumando solidaridades, rabias, energías.
Fuente: http://aristeguinoticias.com/2809/mexico/marcha-por-ayotzinapa-no-estan-solos-no-estan-solos/
