Son el último ejemplo del movimiento santuario, que implica a las iglesias en la protección de inmigrantes y que está reviviendo en Estados Unidos ante la ola de deportaciones de las familias centroamericanas que llegaron en la reciente crisis migratoria.
“Yo me entregué, vine a pedir ayuda a la inmigración, pero no me esperaba lo que me iba a pasar.
Este grupo está enfocado en construir una red de santuarios en iglesias para centroamericanos que enfrentan deportación.
Ambos se albergan desde esta semana en la iglesia St Andrew’s Presbyterian en Austin, Texas.
Así describe Hilda Ramírez, guatemalteca de 28 años, su batalla por quedarse en el país junto a su hijo de 9 años, Iván.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/11/estados_unidos/1455210133_005770.html