Los madridistas que amamos el fútbol no disfrutamos con el dolor ajeno.
No disfrutamos con las lágrimas de Juanfran o de Gabi, no disfrutamos con las lágrimas de los aficionados atléticos.
No escribió la carta inmediatamente después del partido, lo hizo al día siguiente cuando terminó de trabajar en el restaurante familiar.
Todo son fiestas y celebraciones, no solo en Cibeles, en cualquier parte de la tierra habrá madridistas celebrando el ansiado título.
Y añade, «Yo soy madridista, como mi padre y mis hermanos, pero de los que dan la mano cuando ganan y aplauden al rival cuando pierden».
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/06/01/articulo/1464771759_906522.html
