“Trump no sólo se atragantó [ante Peña Nieto] sino que le propinaron una paliza en esa habitación.
Lejos de esperar a que las aguas volvieran a su cauce, Peña Nieto salió a la palestra.
El discurso de Trump supuso la estocada final para la arriesgada diplomacia de Peña Nieto.
Excepto en el propio Gobierno, las críticas fueron unánimes y obligaron al presidente Enrique Peña Nieto, en horas críticas, a salir a la palestra.
“Los postulados de Trump representan una enorme amenaza y no puedo quedarme de brazos cruzados.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/01/mexico/1472748928_854251.html
