El presidente de México, Enrique Peña Nieto, sostuvo este lunes en Nueva York que la historia demuestra que “no hay barreras que detengan el movimiento de las personas”.
“Solo soluciones negociadas a crisis políticas y un desarrollo inclusivo impedirá el desplazamiento forzado de grandes grupos de personas”.
“Las preocupaciones legítimas de los gobiernos por la seguridad de sus ciudadanos deben respetar los derechos inherentes de cada ser humano.
En nuestras relaciones con los extranjeros, con los otros, ponemos a prueba nuestra fidelidad a nuestro compromiso con la civilización”, agregó.
Para garantizar que se cumplen estos propósitos en el futuro, el presidente reveló que ha ofrecido a su país como sede de una “reunión internacional preparatoria” en 2017.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/09/19/estados_unidos/1474308187_668520.html
