Los teléfonos móviles tienen como principal herramienta para localizar su ubicación el GPS, que les permite decir con una precisión de pocos metros donde están.
Es, claro, un motivo de preocupación para ellos; las personas que se presentan en su casa no están precisamente de buen humor.
En una ocasión hasta se presentó allí la policía en busca de una adolescente desaparecida ya que la ubicación de su teléfono parecía indicar que se encontraba en la casa de Lee y Saba.
El origen de sus problemas parece estar en que la casa de Lee y Saba está en una calle de algo más de un kilómetro y medio en la que apenas hay nueve puntos de acceso WiFi.
Desde que Christina Lee y Michael Saba empezaron a vivir juntos, a principios de 2015, se han encontrado con que unas cuantas personas se han presentado en su casa de Atlanta con la intención de recuperar un teléfono perdido o robado.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/09/29/actualidad/1475141300_854035.html
