Gobierno de Oaxaca admite: Detenciones de alto impacto «incendian» el Istmo por reacomodos delictivos
Salomón Jara descarta estado de excepción en Juchitán pese a reconocer una espiral de ejecuciones provocada por la disputa territorial.
Botín de Guerra (Últimos 4 meses):
🔫 Armas: 403 (109 largas / 294 cortas)
🛡️ Detenidos: 136 objetivos estratégicos
💎 Cristal: 17,191 dosis
🌿 Marihuana: 4,110 dosis
OAXACA, Oax.- El gobernador Salomón Jara Cruz rechazó de forma contundente la implementación de un estado de excepción en la región del Istmo de Tehuantepec, una medida que sectores ciudadanos han comenzado a barajar ante la ola de ejecuciones que azota principalmente a Juchitán de Zaragoza.
“Estado de excepción, no. Vamos a seguir trabajando con la comunidad”, declaró el mandatario, quien atribuyó el deterioro de la paz a una consecuencia imprevista del fenómeno migratorio. Según la narrativa oficial, el paso masivo de un millón de personas atrajo a células criminales que, al cerrarse el flujo por políticas estadounidenses, se reconvirtieron hacia la extorsión y el cobro de piso.
Sin embargo, la declaración más alarmante vino del Secretario de Gobierno, Jesús Romero López, quien admitió que la estrategia de seguridad está alimentando una espiral de violencia colateral. “Las detenciones de alto impacto generan reacomodos… generan más hechos de violencia para procurar imponer un nuevo mando”, confesó el funcionario.
El Istmo vive una paradoja: cada golpe policial desata una purga interna entre las bandas, dejando a la población civil en medio del fuego cruzado.
A pesar de los decomisos de aeronaves con droga y el despliegue de infantería de la Marina, la percepción de inseguridad en Juchitán, Tehuantepec y Salina Cruz no cede. El gobierno apuesta ahora por una «fuerza de tarea» reforzada, mientras el crimen organizado se aferra al control del corredor logístico de Pemex y las rutas de huachicoleo.
