El presidente Putin sigue el concierto por televisión desde Sochi.
Además, en el interior de Rusia, los opositores al régimen vieron en el concierto de Guérguiev un apoyo a la política del Kremlin.
Este concierto en la considerada la Perla del Desierto de Siria ha desatado también la polémica en Rusia.
Nuestro concierto es un llamamiento a la paz y a la unidad”, manifestó el director del Maríinski en sus palabras introductorias.
“Este concierto es un signo de esperanza”, dijo el presidente ruso, “y de reconocimiento a todos los que luchan contra el terrorismo (…) de liberación de la civilización moderna de ese mal terrible”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/05/actualidad/1462466613_679107.html
