De ninguno de los dos cultivos.
Regadío, variedades existentes, diversificación de los cultivos… «Espero que con el tiempo comamos otras cosas, no solo maíz», suspira Maganga.
Pero señala desesperada el trozo de terreno que cultiva delante de su choza, en el distrito de Machinga, en Malawi.
Maíz, siempre maíz.
Demasiada carga climática adicional como para que un país ya de por sí vulnerable pueda soportarlo.
Fuente original: Sequía por El Niño en Malawi: Sin agua no hay comida | Planeta Futuro | EL PAÍS
