Diana MANZO
Matias Romero, Oax.- Por la emergencia tras la fuga de amoniaco que se vive desde el pasado sábado en la zona norte del Istmo de Tehuantepec, las actividades escolares fueron suspendidas en todos los niveles, confirmaron personas afectadas.
Aunque el pasado sábado 10 desalojaron a la comunidad de Donají, la madrugada de hoy lunes, alrededor de 1,200 pobladores de Tolosita y del Ejido Juno, pertenecientes a este municipio de Oaxaca, también abandonaron sus casas por el fuerte olor a amoníaco y se resguardaron en viviendas y en refugios de la comunidad de Palomares, Oaxaca.
“Tuvimos que salir de las viviendas esta madrugada porque no había otra opción, el olor es muy fuerte y nos llega muy profundo a las narices, y corremos el riesgo de una intoxicación”, refirieron las y los pobladores.
Pobladores de Ejido Juno recurrieron al albergue San Isidro, en donde la autoridad local de Palomares habilitó un espacio para su resguardo.

Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que ya atiende la fuga con personal capacitado; sin embargo, desde el pasado viernes la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO) alertó de una fuga por amoníaco en la zona norte del Istmo de Tehuantepec, la cual persiste a pesar de haberse cerrado las válvulas.
“Ahora, además de Donají, también se ha desalojado Ejido Juno y Tolosita, porque el olor es tan fuerte que está provocando malestares, y eso se da más por la noche, pues con la baja de temperatura, su estado gaseoso se concentra a nivel de suelo y afecta más a pesar de que Pemex ha dicho que ya cerró la válvula”, denunció Carlos Beas Torres, dirigente de la Unión de Comunidades de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI).
Las personas afectadas recordaron que es la cuarta ocasión que ocurre una fuga en menos de dos meses en la zona, y se debe a la falta de dmantenimiento de los ductos por parte de la empresa mexicana.
En el 2013, hace 9 años, una fuga de amoníaco en la zona de Chivaniza y campo Nuevo, perteneciente al municipio de El Barrio La Soledad, ocasionó la muerte de ocho personas y al menos cien personas resultaron intoxicadas, y unas mil 500 desalojadas.
“No queremos vivir ese mismo proceso, nos dio mucho miedo oler nuevamente este gas que nos provoca ardor, por eso nos salimos de la casa, y ahora estamos resguardados en Palomares, y no regresaremos hasta que pase el peligro”, recalcó Valentina, afectada de Donají y delegada de la UCIZONI.
Además de ductos de amoníaco, en esta zona norte del Istmo también están instalados ductos de isobutano, gasolina, y petróleo crudo.
