Pero esa apertura es aún sólo un viso y los 49 secuestrados de Reynosa, por ejemplo, serán subidos a un avión de vuelta a Centroamérica.
El Salvador, procedencia de más de la mitad de los secuestrados en Reynosa, sufriría entonces una epidemia de asesinatos multiplicada por diez.
Tamaulipas es una zona roja de secuestro de migrantes.
Entre los migrantes había 26 salvadoreños –tres menores de edad–, 17 guatemaltecos y seis hondureños.
Otro caso reciente ocurrió en Altamira, donde 24 hondureños fueron liberados en marzo de otra casa de seguridad.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/22/mexico/1461333055_498254.html
