«Iliana se fue a Grecia embarazada.
Es el tercer bebé que vende», susurra una mujer de Ekzarh-Antimovo, una aldea pobre a 40 km de Burgas.
Pero en su gueto gitano de Bulgaria nadie se lleva a engaño: seguramente fue vendido del otro lado de la frontera.
Otra habitante de la aldea será juzgada por haber vendido un bebé en Grecia.
Pero «las hubo y las seguirá habiendo porque la miseria es profunda», observa.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/02/18/trafico-de-bebes-bulgaros-continuara-ante-la-miseria-3094.html
