María Hernández, la madre de Oliver, denunció a la Fiscalía de Morelos y los obligó a abrir la fosa común.
“La forma en que fueron inhumados los cuerpos en Tetelcingo es como lo hacen Los Zetas”, afirmó.
Tras hacerse público el caso otros familiares de desaparecidos y organizaciones de derechos humanos presionaron al Gobierno de Morelos y en mayo de este año comenzó la exhumación de los cuerpos.
En el informe de la UAEM se enlistan una serie de irregularidades cometidas por las autoridades de Morelos durante la inhumación.
El hallazgo de la fosa en Tetelcingo, un pequeño poblado del municipio de Cuautla (Morelos), ubicado a unos 100 kilómetros de la capital mexicana, ocurrió en noviembre de 2015.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/23/mexico/1471988440_516313.html
