“Se ha corrido la voz que las personas pueden obtener el asilo, pero no es fácil”, dice el activista.
Un dato revelador es que nueve de cada diez desplazados señalaron que habían llegado hasta las ciudades del norte para solicitar asilo en EE UU.
El 18% de los desplazados manifestaron que ellos o sus familiares cercanos fueron víctimas de algún delito o acto de violencia.
En el albergue donde trabaja han visto casos de personas que llegan cansadas del ambiente de violencia donde vivían.
En siete de cada diez casos la causa del desplazamiento se debió a la violencia existente en el lugar donde residían los emigrantes.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/06/mexico/1473114407_365967.html
