Dos personas murieron y al menos otras seis quedaron heridas este domingo en Acatzingo, Puebla (centro de México) tras este ataque con el sello inconfundible del narco.
Acaztingo, un pequeño pueblo de 50.000 habitantes, es una de las zonas con más concentración de ductos de petróleo.
A mediodía, nada más acabar el partido, una furgoneta paró a un lado del campo de béisbol.
El robo de combustible en México es un negocio para el crimen organizado y un lastre para la maltrecha Pemex.
Un grupo de hombres bajaron cargados con armas largas y abrieron fuego contra los equipos y el público que asistía al partido.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/13/mexico/1465831576_626582.html
