Además de la medicina, Ashley ahora debía ser operada para drenar su rodilla infectada.
Dos semanas después, la niña se retorcía de dolor en la cama de un hospital.
Finalmente, a mediados de agosto, casi un mes después de ser hospitalizada de nuevo, la fiebre cedió.
La vida en Venezuela puede ser peligrosa para la gente sana y resultar directamente mortal para quienes se enferman.
Poco después, llamaron a los padres a una sala y les dijeron que ya casi no tenían el antibiótico intravenoso.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/10/04/tras-un-raspon-casi-muere-una-nina-en-venezuela
