En el caso de los trabajadores que laboran en empresas relacionadas con el uso de plomo la situación es más preocupante, considera.
Víctor Calderón, investigador del Departamento de Bioquímica del Cinvestav, experto del Cinvestav (Centro de Investigación y Estudios Avanzados) del IPN, lleva 30 años estudiando los efectos en el cuerpo humano de la exposición al plomo.
“Pero como el plomo tiene efectos discretos, muchas veces en la clínica los síntomas no son asociados con el metal, pero sin duda afectan la calidad de vida”.
México tiene ocho normas oficiales vigentes relacionadas con la exposición al plomo, que regulan, entre otras cuestiones, su uso en envases en la industria alimenticia, su presencia en lugares de trabajo, juguetes y artículos escolares.
A pesar de los daños que produce el plomo en la salud humana, es difícil reducir su uso, indica el científico, ya que se emplea en diferentes productos, desde pinturas hasta baterías.
Fuente original: México, sin medidas estrictas sobre exposición al plomo: Cinvestav – La Jornada
