Texto: Pedro Matías.
OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- El Dr. Lakra (Jerónimo López Ramírez) regresa a casa con su exposición Diario de viaje, exposición donde muestra alrededor de mil imágenes irreverentes y provocadoras que transgreden las normas establecidas y llevan al espectador a la frontera entre la atracción y la repulsión.
Su felicidad no es completa porque regresa a la que fue su casa ahora convertida en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), pero sobretodo, con una “horrible tristeza” porque ya no está su padre el maestro Francisco Toledo, quien falleció el pasado cinco de septiembre.
¿Qué te representa exhibir en el IAGO?
– Muchas cosas porque de niño yo comía en este cuarto, es tener muchos recuerdos y también es como un espacio poco formal, de repente ecléctico, es el lugar ideal para poner todas estas gráficas, estos papeles impresos que en cierta forma están subvalorados porque tenían otra connotación, no están hechos como arte, no están hechos por artistas, por un autor, son comerciales, ni tenían un fin educativo y que les demerita valor pero yo en cierta forma se los estoy dando.
¿El maestro Toledo te comentó algo sobre la colección que ahora muestras?
– Nunca la vio. Nada. Nada. Tal vez me dio una postal.
¿Te hacia comentarios a tu trabajo?
– No mucho.
La inauguración de la exposición Diario de viaje del Dr. Lakra se inaugura esta sábado 5 de octubre a las 12 horas en el IAGO donde muestra su extenso archivo gráfico el cual ha recopilado desde su adolescencia: carteles, portadas de discos, ilustraciones, litografías, postales, recortes, estampas, fotografías coloreadas, anuncios publicitarios.
La muestra es un recorrido que él describe como una aproximación a sus intereses, influencias y una forma de presentar un autorretrato a partir de la imágenes que lo han acompañado como artista.
La obra de Jerónimo López Ramírez (Ciudad de México, 1972), mejor conocido como Dr. Lakra, se distingue por intervenciones con pintura y dibujo hechas directamente sobre posters, revistas eróticas y tarjetas postales, aunque también abarca el tatuaje, la pintura mural, el collage y la escultura.
A través de estos medios diferentes, Lakra explora su interés por la antropología y la etnografía con las que documenta su fascinación por tabúes, fetiches, mitos y rituales de distintas culturas.
El ferviente coleccionista de objetos, Dr. Lakra, concibe la búsqueda de materiales e imágenes como un aspecto esencial de su trabajo.
Entrevistado antes de la inauguración confiesa: “me gusta compartir cosas que no haya hecho yo también, es parte de un proceso, es como explicar de donde viene o lo ha adquirido. No hay nada de herencia aquí. Nunca nadie me ha regalado un retrato, son puras cosas de las chacharas”.
Y agrega que “en el caso de los retratos la mayoría son hechas a mano. Cuando no existía la fotografía a color la gente se tomaba la molestia de iluminar a mano y me interesa cómo va evolucionando la historia de la fotografía”.
El escritor Fernando Lobo hizo referencia a la exposición en palabras de W. Benjamin: “Gracias a la litografía, la gráfica fue capaz de acompañar a la vida cotidiana, ofreciéndole ilustraciones de sí misma”.
“Y el Hoy, el viejo mercado de las imágenes impresas es un mundo en sí mismo. Doctor Lakra es un explorador de ese mundo. Traza sus itinerarios en ese universo paralelo compuesto por bazares, ferias de papel, tiendas de baratijas, almacenes comunes, escenarios urbanos”.
Y agrega que el Doctor Lakra “ha construido un mapa estético entre callejones intrincados de la modernidad, plazas abandonadas de Occidente, paisajes alucinantes del arte, grotescos pedazos de conocimiento humano, pasadizos semiocultos de la idiosincrasia mexicana, antros clandestinos de la cultura pop, sitios rarísimos de nuestras psiques, todo fragmentado en papel”.
Resalta que “en principio, el artista colecciona con propósitos prácticos. Una ilustración es también una herramienta de trabajo, funciona como modelo, un punto de arranque para la mano que dibuja. Al mismo tiempo, durante la recolección se va creando un archivo iconográfico: un conjunto de instrumentos de orientación en el mundo inconmensurable de las imágenes impresas. Cada hoja de papel tiene un origen y una historia».
Diario de viaje se presenta como un corpus, un conjunto delimitado que muestra el acto de selección como un proceso creativo. La colección de un artista nos habla de la mirada. El ojo se desplaza observando al mundo y a sus habitantes, y encuentra reflejos de la multitud en el mar de las ilustraciones.
Y “la disposición de los objetos describe una geografía: manifestaciones de ciertas periferias de la cultura. El montaje abigarrado expresa el efecto de las imágenes en nuestras sociedades: una absoluta invasión de los sentidos y de los espacios. El Doctor sabe que las figuras en el papel están hablando de nosotros”.
