Ángeles Mariscal | chiapasparalelo.com
Chiapas. En el interior del penal de Tapachula, municipio fronterizo con Guatemala, una docena de mujeres migrantes originarias de Honduras, El Salvador y Guatemala, iniciaron una huelga de hambre para denunciar que fueron injustamente encarceladas, en el marco de operativos que realiza el gobierno de Chiapas, contra la Trata de Personas con fines de explotación sexual.
Las huelguistas son mujeres trabajadoras de bares y cantinas, quienes prestan el servicio de meseras, “ficheras” o cocineras. Algunas fueron detenidas desde hace 4 años, y otras recientemente.
Afuera del pena,l otras tres mujeres migrantes también se unieron a la huelga. Karen Vallecillo, Deyra Elizabeth y Santa María Rosales estuvieron presas acusadas de Trata de Personas, sin embargo lograron demostrar que les habían prefabricado los delitos. Salieron libres y ahora demandan la liberación de las otras mujeres detenidas.
“Nosotras llegamos a México migrando de nuestros países. Al llegar acá él único trabajo que nos ofrecen es en bares y cantinas. Y nosotros lo aceptamos libremente porque tenemos que enviar dinero a nuestras familias”, explicó Deyra Elizabeth.
La mujer, originaria de Honduras, detalló que al interior de los bares y cantinas donde ellas laboraron, no se ejerce la prostitución, a diferencia de otros lugares “a donde la policía no llega, y donde las mujeres realmente son explotadas”.
Desde 2009 el gobierno de Chiapas se unió a la campaña “Corazón Azul contra la Trata de Personas”, que promueve la UNODC. Este organismo mantienen con el gobierno estastal un convenio de capacitación y colaboración.
A partir de la realización de este convenio, Chiapas empezó a realizar operativos en bares y cantinas en zonas humildes de los municipios de Tapachula y otros fronterizos con Guatemala.
De acuerdo a las cifras de la Procuraduría de Chiapas, en los últimos cinco años se ha detenido a poco más de 300 personas acusadas del delito de trata de personas. La mayoría de ellas en operativos en bares y cantinas de la zona fronteriza. De entre las personas detenidas, a casi 60 se les ha dictado sentencia condenatoria.
Sin embargo una de cada dos personas detenidas y acusadas de trata son mujeres y, al menos, una tercera parte, son mujeres migrantes sin documentos y sin acceso a defensa consular.
