Jaime GUERRERO
El paso del frente frío número 13, combinado con un intenso evento de “Norte”, ha generado daños en diversas regiones de Oaxaca, dejando a su paso árboles caídos, interrupciones eléctricas, caminos obstruidos y pérdidas en cultivos debido a las bajas temperaturas y rachas de viento de hasta 130 km/h.
La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) reportó que el tramo La Venta–La Ventosa, en el Istmo de Tehuantepec, fue uno de los más afectados, con estructuras metálicas derribadas, anuncios colapsados y la suspensión del tránsito para vehículos de carga vacíos.
En la carretera federal 182, entre San Jerónimo Tecoatl y Los Naranjos, brigadas municipales trabajan para despejar árboles que bloquearon parcialmente la vía.
En San Antonio Eloxochitlán, una falla eléctrica dejó sin suministro a la cabecera municipal y comunidades aledañas durante varias horas.
En la región de la Cañada, se registraron cortes de energía y daños en líneas de conducción por la caída de ramas.
En el Istmo, los fuertes vientos causaron estragos en caminos rurales y viviendas, mientras que el oleaje de hasta cuatro metros llevó a las Capitanías de Puerto a suspender la navegación de embarcaciones menores.
Las regiones de la Sierra Norte y la Mixteca enfrentan temperaturas de hasta tres grados bajo cero, con heladas que han dañado cultivos de hortalizas.
En Tlaxiaco, Teposcolula y Nochixtlán, se habilitaron refugios temporales para proteger a adultos mayores y personas sin resguardo ante el riesgo por el frío extremo.
Manuel Maza Sánchez, titular de la CEPCyGR, informó que se mantiene un operativo permanente con autoridades municipales y cuerpos de emergencia para atender los daños y apoyar a la población.
“Pedimos a la ciudadanía evitar exponerse al viento, no circular en zonas de riesgo y proteger a los más vulnerables”, señaló.
Advirtió que el fenómeno persistirá las próximas 48 horas con lluvias, niebla densa y vientos intensos en el Istmo y la Sierra Norte.
Él titular de la CEPCyGR exhortó a la población a seguir las recomendaciones oficiales y mantenerse informada a través de canales institucionales, mientras continúa el monitoreo para minimizar riesgos y salvaguardar vidas ante las condiciones climáticas extremas.
