Arturo Rodríguez/Pedro Matías
OAXACA, Oax. (#pagina3.mx).- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) calificó el ultimátum del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong como una forma de “preparar el terreno para escaladas represiva, moviendo la opinión pública con información falsa hacia la necesidad de garantizar alimentos y combustible para la población, aunque sea con el uso de la fuerza”.
Por tal razón, la CNTE hizo un llamado a organismos de derechos humanos nacionales e internacionales a estar pendientes y actuantes para denunciar y evitar cualquier acto de represión o violencia hacia los manifestantes contra la mal llamada reforma educativa.
Consideran que el ultimátum de Osorio Chong es una medida desesperada ante las actividades contundentes y pacíficas que realiza la Coordinadora en diferentes estados del país.
Por su parte, la Sección 22 del SNTE-CNTE resaltó que en Oaxaca “la única carencia, es de gobernabilidad”.
Y responsabilizan al presidente Enrique Peña Nieto, Osorio Chong y al gobernador Gabino Cué de la integridad física y psicológica de padres y madres de familia, de su gremio y de menores que ha sido agredido sin mediar diálogo.
A través de un comunicado, advierten que la amenaza de Osorio Chong “para quitar los bloqueos con un discurso acusatorio hacia el magisterio culpándolo erróneamente de un supuesto desabasto que no existe, solo demuestran que en Oaxaca, la única carencia es de gobernabilidad”.
“Ante la amenaza y doble discurso que sigue manejando uno de los autores intelectuales de la masacre en Nochixtlán, Miguel Ángel Osorio Chong de reprimir al pueblo de Oaxaca justificando su nueva agresión con un supuesto desabasto de productos de la canasta básica, más bien obedece a la presión de empresarios de quienes son serviles incondicionales”.
El Magisterio ha manifestado desde el inicio de la jornada de lucha, la disposición al diálogo y negociación fructíferos para el pueblo y la educación de México.
Contrario a ello, el pueblo de Oaxaca, y en especial Nochixtlán, fue objeto de una brutal represión que derivó en una masacre de lesa humanidad, que dejó como saldo 11 muertos, más de cien heridos y varios detenidos.
Finalmente hicieron un llamado a las bases magisteriales a mantener la calma y ser disciplinados al ejecutar el plan de acción, mientras que al gobierno lo llamaron a no asumir actitudes autoritarias ni violentas, y antes bien, dar respuestas a los planteamientos.
