El estudio determina que casi uno de cada cinco niños de las zonas urbanas de Argentina, las más expuestas, sufre lo que se llama “inseguridad alimentaria”.
«La situación es grave, aún estamos viendo en Argentina niños que se mueren de hambre.
Esto es, en los últimos 12 meses anteriores a la encuesta, esos niños han reducido su alimentación por problemas económicos.
Encontrar a niños que nos dicen que sufrieron hambre en los últimos 12 meses nos habla de una pobreza muy extrema.
Los datos sin embargo indican que la situación no está empeorando en los últimos años, sino estable o con ligeras mejorías.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/07/argentina/1473284814_219625.html
