Pero como señalé antes, en el momento en que el Indaabin los demande por el inmueble público, ellos argumentarán que ahí no hay nada.
De acuerdo al sacerdote Blandón, el hecho se trata de un “madruguete de la delegación Tlalpan al gobierno federal” para quedarse con el terreno.
Refirió que la orden de allanamiento que presentaron las autoridades delegacionales para el desalojo responde a un decreto de expropiación de 1991; sin embargo, un año después la misma delegación emitió otro decreto que derogaba el anterior.
“La intención de ellos es que al momento del juicio ya no aparezca el templo, por eso se están apresurando a demolerlo.
Si querían hacer eso, nos hubieran dicho, y hubiéramos retirado el altar y las imágenes sagradas, pero jamás hubo un aviso.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/04/29/arquidiocesis-denuncia-a-funcionarios-de-tlalpan-por-despojo
