contestó indignado Oscar Parrilli, el último jefe del espionaje que tuvo Cristina Fernández de Kirchner y hombre de su absoluta confianza.
Entonces Fernández de Kirchner había dado un giro a su política exterior y se había acercado a Irán.
El caso Nisman ha dado un vuelco radical con el cambio de Gobierno en Argentina.
¿Alguno puede creer que la muerte de Nisman benefició al anterior Gobierno?»
Y por último, según este relato, habría llegado la muerte de Nisman.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/02/argentina/1456939591_188345.html
