Jaime GUERRERO
OAXACA.- Un año después del cierre del relleno sanitario a cielo abierto ubicado en la Agencia Vicente Guerrero de la Villa de Zaachila, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, anunció el inicio de la construcción del Centro de Revalorización de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU).
Será construido en el municipio de San Pedro Totolapam, del distrito de Tlacolula de Matamoros.
El complejo se edificará en una extensión de 30 hectáreas con una inversión de más de 600 millones de pesos.
Beneficiará a más de 23 municipios de la Zona Metropolitana y generará cerca de 130 empleos directos.
En el anuncio hecho por el mandatario, se estableció que las plantas del CIRRSU serán construidas en su totalidad en año y medio, aunque celda de disposición final estará operando en tres meses.
El pasado 17 abril, el mandatario había anunciado la instalación del centro de residuos en San Lorenzo Albarradas.
Sin embargo, la oposición del edil panista del municipio de la Villa de Mitla, Luis Armando Olivera López, logró que las comunidades rechazaran el complejo.
De paso, esa oposición le valió severos señalamientos de Jara Cruz, pues fue acusado de azuzar a los municipios aledaños.
El 16 de enero el Gobierno del Estado lanzó una nueva convocatoria a las autoridades municipales, agrarias y comunidades asentadas en un radio no mayor a 70 kilómetros de la ciudad capital, para participar en la construcción y operación del CIRRSU.
Y es que el 8 de octubre del 2022, pobladores de la Villa de Zaachila determinaron el cierre de manera definitiva del relleno sanitario.
Ello originó el colapso a 25 municipios que depositaban sus desechos ahí desde hace más de cuatro décadas.
En el municipio de Oaxaca de Juárez se generó una severa crisis con el acumulamiento de la basura y desechos en calles, mercados y parques públicos.
Frente a la crisis, el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Francisco Martínez Neri, exhibió su ineficacia para solucionar problemas sociales.
Optó por contratar el traslado de desechos a otras entidades del país, cuyo costo preliminar es de 250 millones de pesos.
En el anuncio, Jara Cruz afirmó que el CIRRSU resolverá de manera integral y con perspectiva de largo plazo el manejo de residuos sólidos urbanos en la Zona Metropolitana de Oaxaca.
El tema fue ignorado por gobiernos anteriores y ha puesto en gran riesgo al medio ambiente y a la salud pública de la población.
Destacó que actualmente se generan alrededor de 850 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos en la Zona Metropolitana de Oaxaca.
Mismos que, desde hace un año, no pueden ser depositados en un lugar local adecuado.
Obligó a los principales municipios de la zona a realizar grandes gastos para transportarlos a sitios autorizados localizados en otros estados.
O bien, a utilizar lugares inapropiados y sin condiciones adecuadas para manejarlos.
El proyecto consiste en tres instalaciones principales:
- Una planta de separación,
- También una planta de biofertilizantes
- Y una celda de disposición final.
La planta de separación generará cuatro corrientes de productos:
- Materia orgánica,
- La materia inorgánica vendible,
- Combustible derivado de residuos,
- Y un rechazo.
La materia orgánica será enviada a la planta para fabricación de biofertilizantes, los inorgánicos vendibles serán comercializados al mayoreo.
Los combustibles derivados serán vendidos a la industria cementera y el rechazo será dispuesto en la celda de disposición final.
Jara destacó que en la planta de biofertilizantes la materia orgánica será procesada para generar biofertilizante que utilizarán en programas gubernamentales destinados al campo.
En la celda de disposición final se dispondrá el rechazo de ambas plantas.
Estará compuesto principalmente por inorgánicos finos o que no puedan ser comercializados por el momento.
Jara Cruz destacó que ambas plantas serán construidas en su totalidad en un periodo de 1.5 años y que la celda de disposición final estará operando en tres meses.
El mandatario destacó que los beneficios sociales, económicos y ambientales del CIRRSU serán visibles en pocos meses y permitirán reducir los riesgos sanitarios y dejar de depender de los tiraderos a cielo abierto.
De la misma forma, refirió que la adecuada separación y el tratamiento sostenible de los residuos sólidos es un requisito fundamental para construir un futuro sostenible.
En su oportunidad, el secretario de las Infraestructuras y Comunicaciones, Netzahualcóyotl Salvatierra López, informó que ya se iniciaron los trabajos para el CIRRSU.
Se hicieron estudios topográficos, levantamientos y la parte normativa para poder realizarlo en tres etapas.
En tanto, se trabajará en el cierre de los tiraderos a cielo abierto y en la remediación del relleno sanitario que funcionaba en Zaachila.
Para la etapa de diseño, construcción, equipamiento, operación y el mantenimiento se hará una licitación pública y abierta para que puedan participar tanto empresas locales como nacionales especializadas.
Por lo pronto, adelantó que sostuvieron las primeras pláticas con el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) y el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin).
Buscan obtener un subsidio para este proyecto, cuyo valor rondará los 600 millones de pesos y cuyas tres etapas durarán un año y medio.
