Colombia, en cambio, era un país desconocido, oculto, estigmatizado por su tragedia.
El mayor éxito editorial lo ocupaba la narrativa que los intelectuales colombianos denominaban la “sicaresca”.
Pero México aún aparecía en la escena internacional como una nación de instituciones sólidas y de libre circulación para la ciudadanía.
Días antes, en la víspera de su viaje a México, el alcalde de la capital colombiana, Antanas Mockus, había tenido una amenaza de bomba.
Bogotá y San Cristóbal de las Casas, Chiapas, eran las ciudades invitadas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/10/02/colombia-2016-los-nudos-de-la-paz-la-jornada-semanal
