El sacerdote Carlos López Valdez fue sentenciado, el jueves pasado, a 63 años de prisión por el delito de violación equiparada agravada, sin embargo, la ficha de su sentencia precisa que la condena real seria de 40 años.
El expediente precisa que «como consecuencia jurídica de la perpetración delictiva se le impone la pena total de 63 años de prisión, siendo que en la aplicación del contenido del artículo 25 del Código punitivo vigente al momento de cada una de las conductas que preveía la duración de la pena privativa de libertad máxima, resulta procedente condenarlo únicamente a compurgar la pena privativa de libertad de 40 años de prisión».
Aunque existe la condena a favor de Jesús Romero Colín, una de las víctimas, para pagar la recuperación de la salud psíquica de la víctima y dirigido a su cumplimiento deberá pagar al ofendido la cantidad de 75 mil 840 pesos».
El sacerdote cumplirá el próximo 20 de abril 74 años y está dentro del rango de edad en el que los sentenciados pueden acceder al beneficio de prisión domiciliaria. El juez 55 de lo Penal, Nayeli Adriana López Rodríguez le negó este derecho, pero la resolución está sujeta a controversia.
De acuerdo con la ficha de sentencia consultada por el periodista Humberto Padgett para el noticiero de Ciro Gómez Leyva, los 40 años son computables a partir de agosto del 2016, desde que está en prisión, por lo que ya tiene un año y medio de esta sentencia.
El periodista tuvo acceso al perfil psicológico o condición criminológica del sujeto quien es el cuarto de siete hijos, se ordenó como sacerdote en la actividad que ejerció puntalmente y padece de trastorno narcisista de la personalidad con parafilia es decir, presenta comportamientos perversos que tienen que ver con el amor que se tiene a sí mismo.
«Es una persona enfermizamente enamorada de sí misma, a nivel patológico que lo hace actuar de manera perversa, presenta desinhibición y la falta de conocimiento de los límites de la acción en términos psicológicos. Es una persona que actúa en función de esa disposición narcisista, se ama tanto a sí mismo, pero se perdona cualquier acción», indicó el periodista.
La víctima dio a conocer una serie de 800 fotografías en las que se le observa al sacerdote en diversos momentos, incluso el registro de las violaciones de Jesús Romero y otros niños que también fueron sus víctimas.
Carlos López Valdez es originario de Maravatío, Michoacán; es hijo de un hombre alcohólico y punitivo, que violentaba a él, a sus seis hermanos y su madre, quien era una mujer sumisa, dependiente.
Nota completa: http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=730791&idFC=2018
