Si analizamos la nueva oferta expresiva de la red social vemos que existe una clara descompensación entre las emociones negativas y las positivas.
Su idea es evitar que la red social se convierta en un nido de discusiones sin fin y favorezca los comportamientos de desprecio hacia los demás.
En 2014 se conoció, precisamente, que Facebook manipuló intencionadamente las cuentas de miles de usuarios para ver como reaccionaban ante distintos contenidos.
Sabemos que Facebook es reticente a introducir elementos críticos que puedan crear conflicto entre sus usuarios.
Por ejemplo, haha (onomatopeya de la risa en inglés) o wow (para expresar sorpresa).
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2015/10/09/articulo/1444384829_369806.html
