La cúpula del Partido Republicano se echó las manos a la cabeza ante un lenguaje y una propuesta que alienaba a un electorado potencialmente crucial para llegar a la Casa Blanca, el voto hispano.
La “plataforma” es la declaración con los principios que los partidos se comprometen a cumplir de ser elegidos para gobernar, esto es, el programa electoral de la formación.
Los delegados también dedicaron buena parte de la última sesión del día a discutir la cuestión del aborto y del matrimonio homosexual, que son rechazados sin ambages en el programa oficial del partido.
Según destaca The Wall Street Journal, de este modo fueron más allá incluso que la propuesta original, que solo hablaba de la “construcción de una barrera física” en las “fronteras vulnerables”.
El programa electoral constituye “una invitación y una hoja de ruta” hacia un Estados Unidos “más próspero y seguro”, sostuvo al término de los debates el senador John Barrasso, que presidió la cita.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/13/estados_unidos/1468377432_934997.html
