Diana Manzo
Oaxaca, Oax.- Don Cipriano Ramírez Guzmán, uno de los últimos guardianes de la lengua Xjuani o ixcateca falleció hoy viernes a la edad de los 93 años de edad, confirmaron familiares y defensoras y defensores de la lenguas indígenas.
La Biblioteca de Investigación Juan de Córdova dijo que Don Cipriano fue colaborador de varios proyectos de este sitio y entre otras aportaciones y reconocimientos, fue ganador de la primera edición del Premio FAHHO-Casa Emiliano Cruz, por ser una referencia de su lengua materna, de la que fue uno de los últimos hablantes.
De acuerdo con una investigación presentada por la UNAM, en Santa María Ixcatlán ubicada en la Mixteca Alta, al norte de Oaxaca habitan unos 300 habitantes, de los cuales viven unos 10 hablantes, quienes en su mayoría tienen más de 80 años de edad, y son los únicos que pueden comunicarse de manera fluida, aunque también hay otros habitantes que solo lo entienden o hablan solo unas cuantas palabras.
Ana Ortiz, lingüista zapoteca de Yalálag expresó: “Vivimos engañándonos cuando pensamos que la muerte de los hablantes no implica la muerte progresiva de la lengua”.
Dijo, que: “Cada hablante que se va es una oportunidad menos para que la lengua siga viva, porque con su partida no nace automáticamente un nuevo niño hablante. Cuando mueren quienes hablan una lengua, la lengua también comienza a morir”.
Por su parte la escritora zapoteca, Natalia Toledo agradeció a Don Cipriano todo el esfuerzo y dedicación para conservar su lengua ixcateca, compartiendo siempre sabiduría.
El Centro de las Artes de San Agustín reconoció la labor de Don Cipriano por su labor en la promoción del ixcateco, una lengua tonal en situación de alta vulnerabilidad.
“Durante años se dedicó a enseñar el ixcateco a nuevas generaciones. Asimismo, tradujo “Las fábulas de Esopo” al ixcateco y desarrolló materiales didácticos en su lengua”.
Asimismo, instituciones como el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas y del Instituto de Lenguas Originarias de Oaxaca (ILEO) recordaron a Don Cipriano y enviaron condolencias a su hija Rosalía Ramírez Salazar y a su nieta, Esmeralda Ramírez Salazar y toda su familia.
